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Argentina se prepara para el Mundial 2026 sin desafíos competitivos de envergadura

La selección argentina atravesará su etapa preparatoria para la Copa del Mundo de 2026 en Norteamérica sin contar con encuentros de alto nivel que le permitan afilar su rendimiento. La caída de la Finalissima ante España eliminó la última oportunidad de medirse contra un rival de primer orden en la fase previa al torneo. Durante su proceso de preparación, la Albiceleste solamente se enfrentará a adversarios destacados en el contexto de las eliminatorias sudamericanas y la Copa América 2024, como Brasil, Colombia y Uruguay. El resto de su agenda comprende partidos amistosos contra selecciones de bajo perfil competitivo. En la próxima ventana internacional de marzo, Argentina recibirá en La Bombonera a Mauritania, ubicada en la posición 115 del ranking de la FIFA, y a Zambia en el puesto 91, ambas ausentes de la próxima cita mundialista. Esta situación contrasta significativamente con la de otras potencias sudamericanas. Brasil y Colombia enfrentarán a Francia y Croacia respectivamente, mientras Uruguay medirá fuerzas contra Inglaterra y Argelia. Ecuador, que también clasificó al torneo, tendrá la oportunidad de jugar ante Marruecos y Países Bajos, ambos conjuntos de nivel mundial. Los futbolistas argentinos han expresado diferentes perspectivas sobre esta realidad. Nicolás Tagliafico reconoció la frustración por no poder jugar contra España, aunque destacó la importancia de concentrarse en los compromisos disponibles. Enzo Fernández recordó que antes del Mundial de Catar tampoco tuvieron encuentros tan exigentes, subrayando que enfrentarán todos los partidos con responsabilidad. Valentín Barco sostuvo que cualquier rival representa una oportunidad de preparación. En sus últimos once amistosos, Argentina acumuló 33 goles a favor y apenas 2 en contra, derrotando a Panamá, Curazao, Australia, Indonesia, El Salvador, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Venezuela, Puerto Rico y Angola. La AFA evidenció rigidez en las negociaciones con España respecto a la sede de la Finalissima, dejando al descubierto deficiencias en la gestión para asegurar rivales de jerarquía tras la cancelación del encuentro con la campeona europea. Brasil, en contraste, ha tenido la capacidad de enfrentarse a selecciones de elite como Senegal, Japón, Estados Unidos, Corea del Sur, España, Inglaterra y México.

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