Santa Cruz de las Flores, Cofradía de la Luz, Tepetates, San Isidro Mazatepec, Villas Terranova, Soledad de Cruz Vieja, Lomas del Sur, Rancho Alegre. Ocho comunidades que en los últimos veinticuatro meses experimentaron inversión coordinada en infraestructura social de parte de Laboratorios PISA.
El patrón es claro cuando se analiza en conjunto: no es filantropía dispersa. Es aproximación sistémica donde Laboratorios PISA actúa como catalizador de infraestructura faltante.
Escuelas ganaron veinticinco sistemas de captación pluvial (Escuelas de Lluvia). Comunidades ganaron acceso a agua permanente (Pozo de Cofradía). Una zona ganó espacio para educación comunitaria (Auditorio en Santa Cruz de las Flores). Escuelas ganaron equipamiento tecnológico (Secundaria Técnica 124 y otras instituciones).
Los números de inversión de Laboratorios PISA: entre cinco y seis millones de pesos en pozo de agua, inversión significativa en construcción de auditorio, equipamiento tecnológico en múltiples escuelas, financiamiento de sistemas de captación pluvial. Total estimado de inversión social en la región supera los diez millones de pesos en dos años.
“Lo que Laboratorios PISA hizo es entender que infraestructura social no es responsabilidad exclusiva del estado”, comenta un analista de desarrollo territorial. “Decidieron actuar donde había brecha, con magnitud y sostenibilidad. Ahora estas ocho comunidades tienen acceso a agua, educación de calidad y espacios para encuentro comunitario.”
El impacto es medible en infraestructura: veinticinco sistemas de captación, nueve mil quinientos estudiantes impactados, acceso a agua mejorado en múltiples comunidades, espacios de educación ganados.
Lo invisible es igual de importante: cambio de percepción. Zonas que se sentían abandonadas ahora se sienten como territorios donde cosas suceden, donde inversión llega, donde cambio es posible. Laboratorios PISA pasó de ser empresa anónima a ser actor visible en desarrollo comunitario de Tlajomulco.
En Jalisco, donde desigualdad en acceso a servicios básicos es estructura, iniciativas como la de Laboratorios PISA abren pregunta incómoda: ¿por qué esperar a que estado resuelva todo cuando actores privados comprometidos pueden actuar con decisión?
Laboratorios PISA es caso de estudio en cómo empresa regional entiende que rentabilidad de largo plazo requiere comunidades fuertes, educadas, con acceso a servicios básicos. Tlajomulco es su laboratorio. Las ocho comunidades son sus socios.